SANTOS PEDRO Y PABLO, APÓSTOLES
Pedro y Pablo poseen temperamentos diferentes y líneas de pensamiento también muy distintas. La forma como ambos encontraron al Señor ha marcado su apostolado. Pero ambos coinciden en la profundidad de su fe y en su amor fervoroso a Cristo. Pedro dice al Señor: «Señor, tú bien sabes que te amo». Pablo, por su parte, dice: «Para mí, el vivir es Cristo». Ambos derramaron su sangre en Roma en estas fechas: Pedro, el año 64 y Pablo, el año 67. (Del misal de junio de Buena Prensa)

Del santo evangelio según san Juan (21,15-19)
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?». Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos».
Por segunda vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le respondió: «Sí, Señor; tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Pastorea mis ovejas».
Por tercera vez le preguntó: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: «Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero». Jesús le dijo: »Apacienta mis ovejas.
Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras». Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: «Sígueme».
Palabra del Señor.
¿Me amas?
Hagamos nuestra la pregunta de Jesús a Pedro y dejémonos penetrar por ella, hasta lo más hondo del corazón: ¿Me amas?
No sólo una, sino tres veces (vv. 15-17), y muchas más, seremos examinados en el amor (cf. S. Juan de la Cruz, D. 59), en cada obra y en las acciones hechas por los demás: cuidar, apacentar, acoger, guiar, orientar, servir, liberar…
Obras quiere el Señor, decía Teresa de Jesús (5M 3,10-11), y el amor al Señor es un obrar por el hermano.
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.
