JUEVES 28

Ss. Simón y Judas, apóstoles

  • Lc 6,12-19

Una fuerza que sana (v. 19)

Un apóstol es elegido con un propósito preciso: anunciar la Buena Nueva por el mundo y ser la presencia de su Señor entre los hombres.

Así, elegidos por el Señor y consagrados por el bautismo, nuestras voces son portadoras de un anuncio de paz y libertad, y de ella aflora una fuerza que sana a todos (cf. v. 19).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.