JUEVES 16

Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa (v. 17)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11, 14-23)

En aquel tiempo, Jesús expulsó a un demonio, que era mudo. Apenas salió el demonio, habló el mudo y la multitud quedó maravillada. Pero algunos decían: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: “Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios con el dedo de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama”
.

Palabra del Señor.

¿Con el Señor o contra él?

El profeta Jeremías nos recuerda una orden dirigida al pueblo de parte de Yahvé: Escuchen mi voz, y yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo; caminen siempre por el camino que yo les mostraré, para que les vaya bien(v. 23).

Esa misma orden resuena en nuestros corazones y habrá que escucharla, discernir y revisar por qué caminos transitamos hoy y hacia dónde nos dirigimos. Es probable que hayamos equivocado el rumbo y vivamos confundidos, divididos e inmersos en un eterno conflicto

Por eso, Jesús nos pregunta y nos interpela: ¿Estás conmigo o contra mí? (cf. Lc 11,23).

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.