Lectura del santo evangelio según san Lucas (17, 20-25)
En aquel tiempo, los fariseos le preguntaron a Jesús: “¿Cuándo llegará el Reino de Dios?” Jesús les respondió: “El Reino de Dios no llega aparatosamente. No se podrá decir: ‘Está aquí’ o ‘Está allá’, porque el Reino de Dios ya está entre ustedes”.
Les dijo entonces a sus discípulos: “Llegará un tiempo en que ustedes desearán disfrutar siquiera un solo día de la presencia del Hijo del hombre y no podrán. Entonces les dirán: ‘Está aquí’ o ‘Está allá’, pero no vayan corriendo a ver, pues así como el fulgor del relámpago brilla de un extremo a otro del cielo, así será la venida del Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser rechazado por los hombres de esta generación”.
Palabra del Señor.
¿Cuándo llegará el Reino de Dios? (v. 20)
Inútil espera de quien no ha descubierto la presencia del Señor en su vida; de quien, confundido con otras voces, lo ha buscado por aquí o por allá (cf. v. 23), inútilmente. Si no reconocemos el Reino entre nosotros, tampoco hay esperanza.
Esto quiere decir, al mismo tiempo, que no se puede hablar de la esperanza cristiana como de algo de maña o de pasado mañana. Podríamos expresarnos también así: la esperanza está personalizada. Su centro no se encuentra ni en el espacio ni en el tiempo, no está en la cuestión del dónde y el cuándo, sino en la relación con la persona de Jesucristo y el ardiente dese de su cercanía (Escatología, Joseph Ratzinger/Benedicto XVI).
El Reino de Dios ya está entre ustedes. (v. 21)
Mario A. Hernández Durán, Teólogo.

