JUEVES 1

Vayan de dos en dos y sólo lleven lo necesario para el camino

Lectura del santo evangelio según san Marcos (6, 7-13)

En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.

Y les dijo: «Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos».

Los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.

Palabra del Señor.

Predicar el arrepentimiento (v. 13) significa proponerlo como el inicio de un cambio definitivo y renovador que abre al hombre las puertas del Reino. Pero, para que el arrepentimiento surta efecto, hay que predicarlo con el testimonio; la propuesta de una vida nueva se ofrece desde una forma distinta de ser y de vivir, que ya se ha puesto en marcha:

Ir de dos en dos es signo de igualdad y apoyo mutuo. Para que no se sientan superiores a los demás, deben llevar lo estrictamente necesario. El testimonio de pobreza, de sencillez, de inserción en la realidad, de respeto a la cultura y de atención a las necesidades del pueblo, debe despertar entre la gente una solidaridad, que garantice el sostenimiento digno de los misioneros […][1] y la justicia entre todos.

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.


[1] Schökel, L. A., La Biblia de Nuestro Pueblo, comentario a Mc 6,7-13.