DOMINGO 12

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

  • Lc 1,39-48

Bendita eres tú entre las mujeres (v. 42)

En Juan Diego se reflejan nuestras dudas, nuestros miedos y nuestras preocupaciones; la soledad y el abandono de un pueblo que sufre y llora, pero nunca pierde la esperanza. María de Guadalupe, con su palabra materna y bondadosa, nos dice: ¿No estoy aquí, que tengo el honor y la dicha de ser tu madre? (Nican Mopohua 119). De nuestro corazón admirado brotará una alabanza: ¡Bendita eres tú entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! (v. 42)

¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? (v. 43)

Mario A. Hernández Durán, Teólogo.